Las Palmas GC a 14 de Marzo de 2001
Arqueros en la Red
Hola a todos, es un placer volver a leerles:
Aviso que lo que viene a continuación es largo, aunque lo podría ser mucho más, así que si no quieren leer penas y logros pues a por otra cosa y listo, yo lo escribo y al menos me quedo a gusto ;-)
No se si recordarán, imagino que si, que allá por el 4 de Marzo tuve un grave accidente en el que me destrocé el hombro derecho (Cuatro fracturas desplazadas en la cabeza del húmero, el húmero, clavícula y codo, plexo tocado y el resto de la zona y brazo hecho una m....) El primer comentario que le oí decir al traumatólogo "Primero" a mi mujer y a mi madre fue "No volverá a tirar con arco nunca más", tendremos que ponerle una prótesis y es difícil garantizar la recuperación de la sensibilidad en la mano, es una malísima fractura, “es de libro”. Lo recuerdo como si lo estuviera oyendo ahora a pesar de las 10 unidades de morfina que llevaba puestas en aquel momento. Unas pocas horas atrás me negaba a aceptar con la cara pegada en el asfalto que esa masa retorcida de músculos y demás guarradas no se fuera a arreglar ¡Tenía que ir a mi primer Campeonato de España!
Entré en quirófano y me reconstruyeron el hombro a la espera de que al día siguiente viniera el especialista en hombro para fijar fecha para la prótesis. Es curioso, este médico “Primero” en realidad fue el que hizo el gran trabajo en quirófano que permitió luego poder seguir adelante. Cuando hablé con el traumatólogo “Segundo”, llegado el momento, aceptó el reto de tratarme y esperar a ver si era capaz de sacar mi brazo adelante. Siguieron 19 días ingresado en el hospital en los que sufrí las mil y una perrerías para conseguir nuestro objetivo. El día número 20 volví a entrar en quirófano, operado por el trauma “Segundo” y tras dos horas de operación salí con el hombro más o menos encajado a base de agujas que salían por fuera de la piel, parecía una torre de alta tensión.
Los días siguientes siguieron las dudas, la mano insensible, el riesgo de necrosis en los fragmentos de hueso altísimo, pero mi "Segundo" traumatólogo, para el que nunca tendré elogios y agradecimientos suficientes, me apoyaba e instaba a que tirara "palante". Él no tenía claro si sería capaz o no de volver a tirar flechas pero ante mi convencimiento sólo me miraba y otorgaba comprensión. En el fondo es un honor tener una fractura tan mala y rara ya que en el hospital todo el equipo de Trauma estaba pendiente de mi progreso :-)
Día 28 y a mi casa. Escribo a la lista para contar lo que había pasado pero no tengo fuerzas para seguir leyendo día tras días cómo todo sigue adelante y yo no, así que me desengancho y empiezo el duro camino hacia la recuperación. Primero mover la mano, luego girarla, luego el hombro, el codo, alante, atrás, ... ...
20 días más tarde me quitan los hierros y los médicos no dan crédito a sus ojos por las mejoras que voy consiguiendo.
La voluntad y el esfuerzo que ponía en mi recuperación era el único interés que tenía cada día. Muy poco a poco todo fue mejorando, primero el brazo suelto, luego 5 grados arriba, luego 10, luego 20, luego gira más, el tenedor llega a la boca ... los dolores cada vez más aceptados como parte de mi propia naturaleza, y en la cabeza sólo dos cosas, volver a ser capaz de abrazar a mis hijas y a mi mujer y volver a coger un arco. La sensibilidad en la mano empieza a recuperarse.
No quiero extenderme porque sería capaz de contar día a día todo el proceso de recuperación y no pretendo agobiarles demasiado ;-)
... Un día cogí el arco de iniciación de mi hija de 9 años y entre miedos y dolores lo tensé, no pude evitar emocionarme, el hombro fuera, la muñeca girada, el cuello tenso, la espalda arqueada, un desastre para 20 libras y eso que no llegué a la cara pero ¡HABÍA TENSADO UN ARCO!
Así empecé a recuperar fuerza poco a poco. Un día pasé al arco de iniciación de mi mujer, 28 libras, hombro recto, ya soy capaz de tirar 20 flechas seguidas (en mi casa a diez metros), más tarde paso a trabajar con el disparador del poleas pero con el arco de iniciación así tengo que llevar el hombro más atrás. Y sigo trabajando, mezclando los ejercicios que ya había empezado en el centro de rehabilitación INSURE (al que estoy enormemente agradecido), la natación, bueno, algo parecido ;-), mis ejercicios personales en seco y el arco, de seis a ocho horas diarias de trabajo controlado, ni una sola infiltración, me negaba a dañarme definitivamente el hombro por falta de sensibilidad. Y por fin, a escondidas, con un enorme miedo al fracaso, en una esquina de mi dormitorio saco mi Hoy Acutec II de su funda, le bajo la potencia hasta el mínimo y con los dedos lo tenso. No se explicar la sensación, quedé tumbado en la cama con un orgullo tal que me dolía el estómago y la emoción era ya incontrolable.
.. Y ahora estoy aquí, tirando otra vez, con un importante impedimento aún en el brazo (no tengo aún movilidad por encima de los 100 grados), dos pulgadas menos de apertura de arco (increíble), 100% de sensibilidad en el brazo y mano, descartado el riesgo de necrosis y artrosis a corto plazo, un hombro más alto que otro y la seguridad y aceptación física y mental de acabar con un cierto grado de incapacidad física.
Empecé a tirar en serio hace tres semanas. Quedé segundo en un torneo en Tenerife con 1244 puntos aunque mi objetivo real era conseguir tirarlo entero, al día de hoy ya estoy por los 322 Puntos a 70 m y espero seguir progresando y aumentando la potencia del arco poco a poco (ahora estoy en 45 lb).
A pesar de los sufrimientos, de las circunstancias y de la nueva vida que emprendo ahora con un sólo brazo en todo lo que esté por encima de la altura de mi mejilla he aprendido algunas cosas importantes que me gustaría compartir:
- La cabeza, la mente , es quien domina nuestras capacidades y quien es capaz de extenderlas más allá de lo entendido como límite lógico.
- No existen grandes males o pequeños males, grandes dolores o pequeños dolores, todo dependen de cómo cada uno se enfrente a su problema. He visto personas sin algún miembro o con impedimentos vitales en el centro de rehabilitación INSURE con una fuerza vital y capacidad de superación tal que hacen ver y sentir a los demás que no les pasa nada reflejando unas desbordantes ganas de vivir y, por el contrario, también he visto personas que por problemas aparentemente simples se hunden y se abandonan a lo que venga.
- La aceptación: jamás seremos capaces de recuperarnos de un grave impacto emocional o físico si no comprendemos que ya jamás volveremos a ser igual que antes. Intentar llegar a ser o hacer lo mismo de la misma forma entorpecerá nuestra recuperación. Hay que aceptar la nueva realidad, asimilarla y desde ese punto crear un nuevo futuro. Yo siempre dije que lo que me colgaba a la derecha de mi cuerpo no era mi hombro, ese había muerto un día en una carretera, éste es un gran amigo enfermo por el que estoy luchando ferozmente para pasar junto a él el resto de mi vida. Nueva amistad, nuevo futuro, nueva vida.
- El agradecimiento , hay que saber y sentir el ser agradecidos con quienes nos rodean y también con quienes por profesión o por devoción estudian y trabajan por el bien ajeno, ellos son los padres del nuevo futuro que nos labramos.
- La familia , mi familia, es lo más importante que tengo y me duele tener que haberles dado este susto para darme cuenta de hasta qué punto son capaces de responder por mi.
y...
- Las cosas difíciles saben mejor ¡ HAY MI QUERIDO 1300, DENTRO DE NADA ESTOY CONTIGO ! ;-)
Un abrazo muy fuerte a todos. NOS LEEMOS ;-)
Fernando Hípola |